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Cine, jazz y tú |
Se muestran los artículos pertenecientes a Abril de 2006.
Éste artículo iba a ser de mis jácaras pero al final caes en que daba para ponerlo aquí. La cosa es que Una historia del Bronx no tiene una banda sonora totalmente de jazz pero sí tiene buena banda sonora con jazz. Robert de Niro estaba rodando últimamente, o ha rodado, o lo seguirá haciendo, su segunda película como director. Casi siempre hablo de memoria, como cuando comenté una vez fuera de este blog que Jodie Foster estaba rodando una película sobre Leni Riefenstahl. El caso es que Una historia del Bronx fue su primera película como director. Con su Tribeca al fondo. Con una maravillosa historia que empieza y termina como un cuento, uno de tantos de los muchos que se podrían contar, con arreglo a la voz en off de Calogero. El hijo de Robert de Niro. A Robert De Niro, que conduce un autobús de línea por todo el Bronx, le gusta el jazz. Y lo pone cuando va con el autobús en el trabajo. A su hijo Calogero lo lleva de pasajero hasta el colegio y hasta su casa. En el autobús de Robert de Niro suben clientes blancos y clientes negros. Calogero pertenece a la rama italiana del barrio, y los amigos de Calogero no se llevan muy bien con los de la parte negra. En el barrio hay un gangster que interpreta Chazz Palminteri, que es el ejemplo a seguir de Calogero y sus amigos. El padre de Calogero, o sea, Robert de Niro, quiere que su hijo siga otro ejemplo y no el del gangster. Pero Calogero de niño es testigo de algo que comete Chazz Palminteri, que marcará su posterior vida y que le unirá casi con sangre a Chazz Palmienteri. Calogero adolescente, con el ambiente más caldeado con los negros del Bronx, e integrante del gang de Palminteri, conoce el amor interracial. Little Italy De Niro se fija mucho en Scorsese. La consecuencia es lógica del actor y amigo. Las escenas de violencia. El guión es de una obra de teatro de Palminteri. Palminteri hace de guardaespaldas de gangster que escribe obras de teatro en Balas sobre Broadway. Woody Allen se trepana él en sus películas, y a sus actores también. Palminteri dice que hay autobiografía en el guión. En la película hay más cosas aparte de lo que venga en el guión de Palminteri. Intuyes que sea de De Niro lo de la chica negra y el hijo, o que al padre le guste el jazz. Al hijo le aburre el jazz, o le da dolor de cabeza, le dice medio en broma a su padre. Choca ver que De Niro hace de “bueno”, y otro de malo. Tardó dos años en venir a España esta película, y todavía me lo estoy preguntando el por qué. En el guión hay sentencias de las que no se olvidan: sólo hay tres amores en la vida; los tres grandes del boxeo, que son Joe Louis, Sugar Ray Robinson y Rocky Marciano. Hay otra frase que se repite también en Martín (H) de Aristaráin, que viene a decir que el talento no hay que malgastarlo. Todo eso se lo dice Palminteri a Calogero cuando lo tiene en el regazo de su banda. Y cada vez que hay una película de italianos de Nueva York, te hace gracia ver a esos magníficos característicos italo-americanos que salen en todas las películas tipo. El niño que hace de Calogero niño es descendiente directo del gran Frank Capra. El colega Joe Pesci sólo sale en un momento que no puedo decir cuál. Sería pecado olvidar decir que Robert De Niro está inmenso. Y qué fue de Palminteri, no vayamos a echarlo a perder. La historia de amor de Calogero y la chica es para enmarcarla. Lo que se dicen y lo que se miran entre los dos, de llorar. Jazz y más El jazz que hay en Una historia del Bronx es el que escucha De Niro en el autobús. Suena John Coltrane, suena Donald Byrd, suena Bobby Watson y suena Miles. También Frank Sinatra y Tony Bennet. La ventaja es que es una historia de diez años. Y empezamos con éxitos pop de finales de los 50 y terminamos con los Beatles o las guitarras eléctricas. Ya he dicho que no era una banda sonora totalmente de jazz. Pero a nadie le amarga un dulce y escuchar I only have eyes for you por los Flamingos o en versión jazz por Gerry Niewood. Y puedes escuchar también a mis Impresssions, o a Dean Martin. O por el otro extremo, a Bob Dylan. Otis Redding, Cream o Moody Blues. La primera vez que Calogero ve a la chica negra en el autobús de su padre suena I only have eyes for you. El jazz que suena, suena en el momento justo. La primera vez que vi Una historia del Bronx, me vino a la cabeza la única película de Charles Laughton, que no tiene nada que ver, en principio, con ésta. Y pensaba que ésta iba a ser la única película de Robert De Niro. Habrá que ver esta segunda que ha hecho o está haciendo. A mí ésta me pilló crecido, pero si tienes suerte y la ves a esas edades en que te marcan ciertas películas, Una historia del Bronx es de esas películas que te marcan para toda la vida. Que tenía ganas de hablar de esta película. Será que me gustan todo lo que tenga voz en off. |
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